Capítulo 12.
Cuatro de Diciembre
Con unidades
móviles, transmisiones remotas y gráficas generadas en
computadoras se prepararon las televisoras comerciales para una
intensa jornada de trabajo que no guardó sorpresas.
Ya para las
cuatro de la tarde los indicios de victoria adeca eran claros.
Poco antes, Jaime Lusinchi sin percatarse de las cámaras de RCTV,
reclamaba la victoria para sí. Después se disculparía ante los
mismos canales por su desintencionada violación de las reglas del
CSE, y RCTV por su parte, se declararía desconocedora del asunto
que Lusinchi pensaba declarar.
La voz estaba
en la calle, Jaime Lusinchi era el Presidente electo. Seguirían
varias horas de un infantil juego, donde papá lo sabe pero no te
lo puede decir. Un ejemplo ilustrativo de tal situación, fue la
entrevista del recién designado Ministro del Interior en el
futuro gabinete de Caldera, Oswaldo Alvarez Paz. A las 8:25 de la
noche en el operativo de Venevisión, "Democracia 83",
Sofía y Carlos Rangel jugaban con el frustrado premier a sacarle
una respuesta. El CSE y la mohosa burocracia demoraban la entrega
del primer boletín. El político, derrochando serenidad, no
manifestaba ganadores, cuando seguramente ya Caldera se encontraba
retocando el telegrama que le enviaría a Lusinchi. Un
paternalismo psicológico se hace manifiesto en la necesidad del
gobierno de preparar al pueblo a recibir la noticia.
Luego de
producido el primer boletín oficial del Consejo Supremo Electoral
y conocidos algunos resultados extraoficiales, vendría el
desbordamiento de emociones. Unos desahogaban su reprimida
alegría, otros reafirmaban su fe en la democracia aceptando con
premura inusitada su derrota y los terceros exigían respeto a las
ganancias obtenidas en ese río revuelto.
Una de las
preguntas frecuentemente formuladas sobre el impacto de la
televisión en las campañas políticas, es si en una elección
suele ganar el mejor candidato o aquel que ha desarrollado una
mejor estrategia o el más telegénico. La respuesta es ninguno de
estos, porque es a fin de cuentas el pueblo quien determina el
ganador y como sostuvo Caldera gallardamente, este nunca se
equivoca.
RC: ... aun
cuando los escrutinios oficiales todavía alcanzan a cifras muy
pequeñas en relación al volumen de la votación, debemos
admitir que las proyecciones son desfavorables, debemos
prepararnos para luchar por Venezuela, por nuestros ideales.
Hemos hecho todo lo posible por servirle al pueblo venezolano
con profunda sinceridad, con gran devoción. Mi norma a través
de muchos años de lucha y de ocasiones parecidas a esta, es que
el pueblo no se equivoca, lo que el decida esta bien... Estoy en
la lucha, soy un luchador, estoy al servicio de mi país, sin
mezquindades, pero también sin claudicaciones. Creo que
Venezuela va a necesitar mucho más de nosotros en los años
venideros y tenemos que prepararnos para responderle
satisfactoriamente. Muchas gracias.
RC: ... las
proyecciones indican que el doctor Jaime Lusinchi ha vencido en
estas elecciones. Por tanto, le estoy dirigiendo un telegrama en
el cual le digo: Al felicitarlo por su elección para Presidente
de la República, formulo sinceros votos para que el pueblo
venezolano logre alcanzar bajo su gobierno la satisfacción de
sus más urgentes necesidades y de sus más legítimas
aspiraciones. Atentamente, Rafael Caldera.
JO: ... y no
le escamotee los votos en las juntas de totalización, sobretodo
los votos pequeños que me corresponden a mi y que no me vengan
a escamotear a los diputados directos y por cociente que me
corresponden, porque la gente ha votado por mi y yo estoy
dispuesto a defender esos votos donde sea y como sea. Así que
lo sepan quienes están haciendo triquiñuelas en las actas de
totalización en este momento y los que han salido muy mal
parados en estas elecciones que es esa izquierda bovina, esa
izquierda acomodaticia, esa izquierda del sistema, tratando de
buscarse combinaciones para ver si salvan uno que otro
parlamentario. Los votos que la gente ha dado por Jorge
Olavarría, por la tarjeta de la escoba, por la tarjeta marrón
de OPINA, van a ser defendidos y van a ser, no solamente
defendidos, sino que representados con dignidad y con firmeza.
Pero no es
solamente la izquierda, debemos admitir, sino además el público
rebaño que parece escuchar atentamente pero no se atreve a
intervenir. Olavarría se dirige también, a un público bajo el
poder hipnotizante de la televisión y carente de voluntad de
respuesta.
No sería la
alegría de los vencedores, la pesadumbre de los derrotados o la
advertencia de Olavarría, lo que pondría punto final al debate
electoral del año 83. Sería Luis Herrera Campíns, quien en su
habitual estilo sorprendería a los venezolanos con una
madrugadora rueda de prensa.
No recordamos a
ningún mandatario anterior a Luis Herrera Campíns, que a menos
de 6 horas de haber concluido el proceso electoral, haya convocado
a una reunión de gabinete extraordinario y rueda de prensa en
cadena nacional, para reconocer o aceptar el triunfo del candidato
de la oposición. A muchos extrañó esta novedosa práctica, pero
la confusión lograda en el momento y la alegría de los
vencedores hizo olvidar el suceso que evidentemente comprometía
la autoridad del Consejo Supremo Electoral, porque ese organismo
aun no habia proclamado a Jaime Lusinchi Presidente electo.
Un hecho
similar ocurrió en febrero de 1982, a escasos días de la
elección de Jaime Lusinchi como candidato presidencial de AD.
Evocamos que disposiciones expresas del organismo electoral,
contempladas en la Ley del Sufragio, prohibían antes de julio de
ese año la escogencia de candidatos presidenciales. Ante ese
mandato y para no violentar la ley, Acción Democrática optó por
"congelar" a Lusinchi hasta el momento oportuno. Herrera
se saltó a la torera lo que unos y otros habían decidido y
amparado en las festividades del Dios Momo, invitó a Lusinchi a
Miraflores en calidad de candidato electo. Esa media noche del 4
de diciembre, Luis Herrera Campíns daba ejemplo de democracia a
sus futuros sucesores, al aceptar públicamente el triunfo de
Jaime Lusinchi. La jornada terminaba no con el primer boletín del
CSE o con las palabras de Caldera o Lusinchi, fue el Presidente
Herrera quien consideró necesario clausurar otra etapa electoral
venezolana.
LHC: ... las
informaciones que tienen el Gobierno Nacional y los medios de
comunicación social, señalan clara y determinantemente la
victoria presidencial del doctor Jaime Lusinchi y así lo
reconozco ante el pueblo de Venezuela... Venezuela ha
aprovechado intensamente el proceso que comenzó el 23 de enero
de 1958 para elevar la cultura política y la conciencia
republicana... quiero hacer un reconocimiento a las Fuerzas
Armadas Nacionales por el buen éxito de la Operación
República...
... La
democracia es un proceso de participación popular, en la cual
opera muchas veces la alternabilidad republicana, como ha
acontecido en este caso. Como Jefe de Gobierno y como Jefe del
Estado de derecho que impera en Venezuela, así lo reconozco y
debo decir que pido a Dios que ilumine al nuevo Presidente para
que acierte, en primer lugar, en la selección del equipo que lo
va a acompañar y luego en las medidas y disposiciones que debe
adoptar en estas circunstancias difíciles que viven la patria,
el continente, y el mundo, y espero que encuentre la
comprensión y el entendimiento que muchas veces a mi me fue
negado... Yo espero que se realice sin ningún tipo de
sobresalto, ni de convulsiones, la transición de este al nuevo
gobierno electo por el pueblo en los comicios del día de hoy. Y
en ese sentido he transmitido directas instrucciones a los
diferentes equipos de gobierno, para que faciliten esta tarea en
el momento en que ella deba cumplirse en el próximo año
1984...
Yo quiero
pedir la protección de Dios todo poderoso para el nuevo
gobierno y especialmente para toda la patria venezolana. El
pueblo, especialmente cuando toma una determinada vía, tiene su
motivación, sus razones, sus argumentaciones, para inclinarse
en pro de una tendencia o de una determinada candidatura. A los
demócratas sinceros no nos queda nada por dentro cuando decimos
que respetamos y acatamos esa voluntad popular, que es al fin y
al cabo expresión de la soberanía que en el pueblo reside y
que se ejerce a través de los poderes públicos. De manera que
yo le deseo al nuevo Presidente de Venezuela, en el ejercicio de
sus próximas funciones, de la mayor responsabilidad que hombre
alguno pueda recibir en el país por mandato de su pueblo, el
mejor éxito para el bienestar, la prosperidad y la felicidad de
todos los venezolanos. Muy buenas noches.
|